Toca contar una historia.-



Nobleza obliga: la historia es más bien sencilla, y su guión, indiscutiblemente básico.
Sin embargo, sus protagonistas corresponden a ese exótico grupo de gente que enaltece todo aquello que toca.
Finalizado el diminuto y necesario preámbulo, aquí vamos:
Había pasado largo año y medio del estreno de Las Casas, y amanecía la avidez de una nueva obra.
Las páginas del cuaderno constante, proponían dos puertas. Y nada tenían en común una con la otra.
De una tentaba contundente el tema, de la otra, la mecánica de construcción.
Así que varios tachones y noches después, entendí que por la estructura que proponía y el momento del elenco completo, era preferible seguir aquella segunda opción.
Y así fue que nació Brocal.
La otra página del cuaderno, ahí quedó. Paciente. Madurando paralela, lentamente.
Veo ahora, que Brocal, era paso menester… Era paso obligado, para llegar a Trémulo.
No solo necesitaba madurar la idea, también debíamos madurar nosotros, madurar como elenco una vez más. Decantar, reacomodarse.
(La indiscutible maravilla del techo que solo propone más altura, cuando existe una única herramienta activa, el laburo constante, el laburo a conciencia)
A finales de 2013 (algunos un poco antes, otros un poco después) tocó empezar entonces, con aquello que hibernó.
Zitarrosa.
Escuchar horas y más horas de músicas -versiones y más versiones- ensayos, reuniones, programas, entrevistas; conjunta y separadamente con Jorge, músico y técnico del Grupo.
Mano derecha.
Dueño y Señor de cada exotismo, de cada secreto, de todas las piezas que siempre encajan de la mejor y más insospechada de las maneras.
Jorgito siempre mago, y mago de brutal paciencia, por cierto.
Jorge, mi amigo, ante todo. Amigo que solo toca agradecer a cada rato. Y luego, otra vez.
Inigualable; de oído y elección singulares, único él, con quien el laburo solo implica desafío, alegría, uva buena. Maestro de llaves inimaginadas, que alteran y desafían cuanta coreografía sea propuesta.
El único capaz de lograr, que hundirse de hombros como sola expresión, sea, sencillamente la decisión más irrevocable.
Jorge quien da el primer sentido a cada trabajo nuestro… Sencillamente no hubiera sido posible nada de todo esto sin él, sin su mirada, sin cada charla “de sin reloj” y “de con copa”; sin nuestros papelitos.
 Capaz de su enorme abrazo, de brazo y música.
Tejedor de músicas y sonidos.
No hay, no es posible Punto·Cachi, sin él.
(Y aquí el primer protagonista)
Readaptar la estructura preexistente, diseñar la nueva estructura.
Probar, desechar y seguir probando materiales.
Elásticos y elastiquitos; elásticas telas, telas sin rebote, soguitas con brillos y opacas, cintas blancas, negras, de colores; libro que enseña respecto de la práctica del nudo seguro, entrenamiento en nudos; mosquetones, anillas, cuerdas, paralelas, seis cuerdas paralelas, vibrando, seis vibraciones, seis cuerdas, sus cuerdas. Su vibración.
Su gravedad, la nuestra.
Su palabra, nuestros cuerpos.
Su mirada, la de cada uno de nosotros.
Su historia, sus versiones, nuestras historias, sus versiones.
Y entonces, el elenco.
… Todo este tremendo elenco.
Absoluto, contundente, comprometido, que lleva por columna vertebral comprender que el abajo y el arriba del escenario vale exactamente lo mismo.
Gente que es ejemplo de la generosidad más genuina, la atención hacia el otro, la alegría de que en el montón exista alegría.
Estos preciosos pibes, que bien dimensionan lo que la confianza implica, lo que el trabajo construye.
Estos chicos, que desconocen en su accionar cotidiano lo que propone ser “políticamente correcto”, puesto que la ubicación, el respeto, el buen humor, el Ser profesional; les es sangre cotidiana, y no modismo que corresponde aplicar.
Este grupo de personas, que jamás se llena la boca para dar cátedra de nada, que comparte lo aprendido, y aprende de lo compartido, con la más auténtica humildad.
Ami Farinato. Señora de prioridades excepcionalmente acomodadas. Mujer de temple claro y lúcido, de análisis exquisito. Compañera potente, de nobleza a flor de piel.
Ann San Martino. El accionar, fiel y comprometido. La mirada, genuina. La transparencia, lo festivo y lo profundo, todo a la orden del día. De indiscutible alta tolerancia. Quien se recupera rauda, porque no es una opción que vuelva a faltar a una gira… (Es que la hemos extrañado tantísimo. Y nunca es lo mismo sin vos)
El marinero Toppi… De inquietud acérrima. De energía desbordante, y así, desbordando siempre acierta. Laudable, dije años atrás, y laudable repito hoy. Desde cada una de sus facetas. Todo él.
Migue Santillan. Enorme Migue. Quien hace del “capitalizar” una constante. La conjunción más equilibrada entre timidez y seriedad. De fulgente y críptico sentido del humor.
Ceci Meye. Diligente, intransigente con sus metas y consecuente con su intransigencia, de manifiesta paciencia y atención descollante. Y todo y siempre, con la sonrisa bien puesta. Sutil máquina de humorismo permanente.
Cin Diaz. Delineados sus ojos. Delineada su mirada. Delineados sus movimientos y sus ideas. La ausencia absoluta del fuera de foco. Elegante íntima y visiblemente. De feroz dulzura. Alerta compañera en su sosiego intrínseco.
Mani Brey. Una antonimia en sí misma, entre lo que se ve, y lo que se es. Brutalmente potente, vehemente o relajada según sea necesario. Lleva la risa cual norte, y a su risa, cómodos, festivos, nos subimos todos. De pensamiento cauto y palabra certera. Mani, gigante.
Rodri Calvete (VM). Nuestro “distraidor” de cabecera, impecable (y obsesivo) en la tarea, en las formas, en lo profundo. Impecables los resultados. El humor sagaz, la alegría, la ironía, la carcajada; acompañándolo todo, endulzándolo todo (a veces, incluso, dejando afónicos a todos…).
Y al igual que Meye, una máquina de humorismo permanente, excluyendo el asunto de la sutileza… Sí.
Bruno - Mayito. Capaz de embestir contra lo áspero, lo avieso. Contra el minutero. Contra lo hostil, que se pretende real. Y salir solo ganando. Quien bien sabe bien desandar caminos, bien detenerse y bien mirar. Bien deshilacharlo todo, analizarlo calmo, para volver a elegir, y siempre, seguir caminando… Solemne. Y por cierto: “Socio fundador”.-
Rodri Gatica (VR). El más joven de todos nuestros jóvenes. Comprometido por naturaleza. Filosa y exquisita su inteligencia. De dulce -o inquietante- abstracción (hay que volver a hablar respecto de esas lentillas). Hacedor de mitos y temo, que también de tradiciones.
(“Todo tan tácito…”)
Mati D'Alessandro. Varón que logra la sobriedad y la frescura, todo dentro de la misma constante intensidad. Tipo de bases sólidas, claras. Llano, franco, de profunda transparencia. De búsqueda, cotidianidad, y sonrisa ardorosas.
Ro Asencio. Valiente y generosa, arremetedora, sólida muñeca. Quien supo salir a cuidar el espacio nacido y construido para Ann, cuando Ann se lesionó. Brava mujer. Dueña de preciosa sensibilidad, quien le juega al tiempo y al tiempo le gana. (Con quien, prontamente, saldaremos la coreografía propia que le adeudamos)
Alex Agataclown. La originalidad, lo espontaneo. Creativo, audaz. El hombre que cuando salta, debe decidir bajar, puesto que es capaz de sostenerse arriba todo el tiempo que desee. Y cuando salta en sus ideas, bueno, sucede exactamente lo mismo.-
Ellos son quienes dan cuerpo y sentido al Grupo.
Ellos son quienes hicieron de esta pequeña gira una suerte de devenir hacia lo extraordinario.
Porque eso, justamente es lo que son. Extraordinarios. En la primera acepción detengo el significado.
Abordar cualquier trabajo, cualquier investigación, búsqueda o propuesta con ellos, solo y siempre es posible.
Permeables por elección, profesionales por constancia y a consciencia, lúcidos por naturaleza y entrenamiento, contestatarios, meticulosos, perseverantes (… tercos), activos, estudiosos, osados (incluso, a veces… temerarios, les recuerdo, no es necesario, no lo es), cabales, exactos, lúdicos, solidarios, inquietos, nobles; merecedores y dignos de todo lo bueno.
Sin embargo, el elenco y Jorgito, no son los únicos protagonistas.
Hay más:
El Sr. Marian Crescentini. Nuestro productor (y hacedor de papelitos particularmente escurridizos). Quien al escuchar la palabra “Dossier” padece escalofríos inquietantes en todo el cuerpo, para luego terminar resolviéndolo todo de excepcional y vertiginosa manera (Por cierto… Debieras superarlo ya). Nuestro productor, quien esperamos que prontamente también se dedique al Stand Up, puesto que su humor es brillante, agudo, y por sobre todas las cosas, inevitable.
(En cuanto tomes la decisión, nosotros todos juntos, seremos tu Productor Ejecutivo… Nos parece lo más justo… ¡EA!) El divertimento mezclado excepcionalmente con la buena predisposición y el serio trabajo, ese es el Sr. Marian.
También está Anita, quien se dedica a la prensa. Nuestra adoradaGarland. Señora de naturaleza práctica, resolutiva, diestra, una suerte de aluvión que todo lo activa.
Y por último, Ceci Passalacqua, a quien le damos la bienvenida, ya que es parte nuestra desde hace bien poquito. Nuestro pedacito oriental. Y como si con un aluvión, no fuera más que suficiente… Llegó ella.
Quién se dedicó a resolvernos la producción del lado uruguayo. Quien trabajó a la par nuestra como si hubiera sido parte desde siempre, embaucando al tiempo.
Toda esta gente, no solo es excepcional en su laburo, no. Toda esta gente, lo primero que es, es buena gente. Bellísima, tremenda, generosa, comprometida.
Esta es la gente que enuncié arriba, quienes tienen la peculiaridad de enaltecer todo aquello que hacen. Todo aquello de lo que forma parte.
Gente que permanentemente encuentra motivos para la risa, que aliviana y consolida.
Solo es buena fortuna, alegría, y agradecimiento permanente el que ellos sean Punto·Cachi.-
Toca agradecer a mucha gente.
A todos los públicos que hemos tenido durante el viaje, gracias. Gracias por ese aplauso, que siempre fue abrazo.
A la gente del Uamá. A Miguel Fernández por la atención y el cuidado, y también a Gustavo y Elías, quienes fueron literalmente fantásticos, asequibles cien por ciento. Un placer absoluto trabajar con ellos.
A la gente del CeRP, por la invitación, el alojamiento, el trato, el silencio, el aplauso y la charla, que terminó siendo sumamente divertida e interesante (de la que también participaron los chicos de 4to año del Liceo 1)
Al Liceo 1, por la convocatoria y el almuerzo en esa preciosa terraza.
Al Maestro Carlos Deganello, Director de Cultura de la Intendencia de Colonia, por su apoyo constante, y las tantas charlas previas.
A la Intendencia de Colonia, por el escenario, la cortada de calle, la impecable técnica, y el Campus.
A Vivi Bordoli, por sumarse con su cámara y su absoluta buena predisposición, retratando y grabando lo acordado, y también, todo lo otro que tras bambalinas sucede, lo chiquito, precioso, tan representativo.
A Arielito Chape, a Ángel y los Barbeito, por el abrigo.
A Lili Justet y a Dani Barbeito, por la cena, el gullage y todo ese enorme mimo.
A Dieguito Más, por haber entendido la obra antes de que la obra fuera, por todo el tiempo dedicado a ver y estudiar videos, a realizar preguntas, para luego redactar con serio compromiso esa tremenda reseña.
A mi adorado amigo Héctor, quien luego de pensarlo un momento, armó su bolsito, y con su auto completó la caravana, disolviendo inconvenientes, mixturando generosidad y risa constantemente.
A Her Guerrero, quién a último minuto trabajó presto y amoroso, con los spots de radio.
A los Guerrero, aquí es fácil, son la mejor compañía inimaginada jamás. Son raíz. Diestros en mejorar y hacer factible, cada cosa. No es posible, puesto que ni palabras, ni abrazos alcanzan, agradecerles en real dimensión ni su accionar, ni su palabra, ni su constante compañía. Así que a pura palabra y a puro abrazo, seguiré intentándolo.
Los amigos que hicieron (y hacen) el aguante todo el rato, opinando leales a su mirada, tomándose siempre el tiempo para la buena palabra. A los amigos, que son red, y aire fresco. Que son abrazo. Que son maravilla.
A mi amor… Por todo. Todo. Y en este caso, “todo” es todo lo mucho que la palabra implica.
Hace más de tres años, nació el primer ciclo de esta cosa en la que ahora andamos. Por tanto ahora, toca ir a por más.
A mi elenco: Bravo por ustedes, queridos míos. Tan seriamente queridos. Bravo.-
Y, Arrgggrrr.-


25 de Septiembre en Carmelo.-



·Trémulo en Do· es una caja torácica resonante; un altavoz sobre cuya madera se derraman gotas de agua, y estas laten en respuesta a la concentración de ondas sonoras sobre la superficie. 
Los bailarines dentro del cuadro coreográfico son enteramente agua. 
Sus líquidas anatomías replican en lengua de danza la expansión del sonido cómplice surgido de las entrañas de Zitarrosa. 
La densa poesía emergiendo desde su garganta lóbrega no es el tema sino el aglutinante, como sucede con el aceite en la técnica al óleo, amalgamador de pigmentos macerados.


Diego Alfonso Más.-

Casi pronta para salir del horno.-


Solo un ratito más, y estaremos de estreno.-


Somos.-



Uno de ustedes me escribió hace corto rato.
A varios de ustedes vi entre ayer y hoy.
Con casi todos ustedes, hablé en estos últimos días.

... Tal vez, sea el invierno que filoso se asoma... Lo que a veces conlleva cierta sensación de hielo, de cosa quebradiza, de torpe sensibilidad en la yema de los dedos. En la yema de la mirada.
Tal vez, sencillamente, toca que hoy, toca así y ya.-

Lo mismo da.
Puesto que la suma de días es concreta e indiscutible.
Y desde que allá a lo lejos -a la casi niebla de memoria- comenzamos a hoy, han pasado casi ocho años.

Fuimos tres, fuimos seis, fuimos más. Fuimos dieciocho.
Fuimos los que llegaron y se quedaron, los que se quedaron por un rato nomas, los que se fueron a puro abrazo, los que se fueron en silencio (el abrazo existe lo mismo, debido a que una acción jamás pesa más, que muchas de ellas), los que se fueron y volvieron, los que van y vienen.
Todos estos fuimos y somos.

Somos.

Y francamente, si me corro de lo profesional; si por un momento utilizo este espacio como plano personal, y mi memoria recorro, ahí están. Trascendiendo. Ocupando. Enriqueciendo.
Cada uno de ustedes. Inigualable.
Jorge Fandermole, en ·Diamante· habla respecto de aquello que uno no necesariamente merece, aquello que le toca en suerte, aquello que lo enaltece. Lo que llega, sin que uno espere.

Y si desde mis penurias y maravillas, los miro, a conciencia los miro; veo sus conmovedoras maravillas, sus coherentes penurias; y me lleno de fortunio. Por la cercanía. Por la transparencia.
Porque si ustedes -repito, por fuera de lo profesional- directamente sumando en lo personal no son un golpe de buena suerte, pues entonces, no sabría de que se trata la buena suerte.

Rastrillo en el paseo de la memoria mil imágenes, el mueble de fondo, "mi cara no es un lienzo, cuidado con el pincel" y la niña Chiapparo, Espacio Aguirre, "Hay que ponerle nombre a esto... ¿Algo con Cachi?"... "Punto" dijo la de los ojos inigualables. Boedo XXI, No te lo puedo decir, ¡Igor!, "la pelea", el telón cayendo "augurios", la pelota violeta, las All Star negras, más de un asado, más de una seria charla, el ventilador de techo, la marca que el ventilador dejó. China, Japón, que te esperamos. Las mesas, el ruido de la cinta, las lentejuelas verdes, violetas, blancas; blanco el vestuario. Las Casas.
El teatro del Sur, la tijerita, y las medias Silvana. Dentro del teatro, el relajado y el nervioso. La luz que no se bien coloca (culpemos a Japón), y todo el resto que siempre impecablemente funciona. Max. Más Teatro del Sur, ensayar sin luz -por primera vez-, lo pequeño de la casa de Mayo padecido por aquellos más largos, bicicletas imposibles de estacionar, Rosario, la camioneta, que del sur que del norte, el hostal de la flor (ponele) y piquetes. Muelas que seriamente complican. Pendiente temeraria. Caminatas, enojos, maravillas. Paloma. Rubia. Fernet sin Coca, pero con mucho Fernet. Arquitectura, más palabras, y la rambla, siempre la rambla. Que te ahorco y que tanto te quiero. Cambalache. Ausencias, bailarines (siempre gracias) salvavidas, Triumbirato 44444444444, lluvias y más lluvias.
Un cafe, con un Sr. Marian serio, seriamente agradecida. Cochabamba que fue, sin poder serlo. Brocal. ¡Pinky! lo mismo que todos los viernes. Y ahora un diminuto tablado. Las lunas, los bordes, los límites. De los nuestros, que a veces de tanto quererse se hacen daño, y al rato, para alegría y buen aire nuestro, se vuelven a querer (mil veces ¡salud! por eso). De hierros y soldaduras. De construir la luna. De hula-hula y Once, de textos perfectos, o sea, graciosos. De lunas, decía, de quien sabe hacerla, con solo hilo y aguja. De risa -mucha risa Pinky, siempre risa- y feliz cumpleaños, allá al norte, dónde la familia se duplica. El Tinglado, Eduardo, de generosidad indiscutible, Eduardo, fuerte y asequible muro. Eduardo una fiesta de lucidez, cada palabra tuya. Gracias. Siempre. Y más.
Y entonces, complejizar, "eran tres alpinos" de factura, café, mate y cosa buena... Y un San Martin, un Loft y algo en relación a un lobo y su boca, y más Brocal, y más Casas. Del siempre músico-mago.
Todojuntotodomezclado. Y el Uruguay, y Paysandú, y Casablanca, y la Kramer, De Rogatis, y esa fiesta. Toda esa alegría. Más camioneta, y un sobri. Luego -como toca cuando se anda en la vuelta- más Uruguay, con cada querido presente, y Juan cuidando sonido y corazones (imprescindibles corazones). AFE y Bastión. Y se hizo el verano, y fue AP y Centro Cultural Recoleta... Que tremenda cantidad de adoquines... Y otra vez El Tinglado... Y más, tanto más... 

(Porque incluso, hasta nos secuestraron)

Y así casi ocho años.
Y ustedes.
Cada uno.
Años nuevos.
Cumpleaños.
Distancias.
Bienvenidas, despedidas, bienvenidas otra vez, lo que toque esperar, esperaremos. Sabremos adaptarnos.
Teatros.
Nuevas gentes.
Gentes de siempre.
Y siempre, ustedes.

Y...
Carajo, esta tremenda suerte de que ustedes, sean ustedes. Y todo esto tenga tanto sentido. Y más.
Gracias, siempre a cada uno. Por cada cosa, por cada parte, por que solo hay y existe sentido, remo y río, con ustedes.
Con todos los que por aquí pasaron, o pasan.
Para cada uno, gracias, las más genuinas, las más sentidas.
Insisto, si toparse con cada uno de ustedes no es ·buena suerte·, pues, realmente no se, entonces, de que va ese asunto de la buena suerte.
Que los quiero, seriamente.-
Y a por la tercera (cuarta) vamos.-


Flor Guerrero.-

24 de Junio.-


"Para los amantes de la música en movimiento. 
De la danza pura. De la danza que huele un poco a teatro, con sus incomodas ambigüedades. Para los que alguna vez en la vida, nos movimos al borde del pozo: No se pierdan ·Brocal·"





Función conjunta: Expresarte Cia. Independiente + Grupo Punto·Cachi
·A puro ritmo·
·Brocal·
·Celtibera·
Domingo 24 de Junio - 18 hrs.-
Teatro Empire - Hipólito Yrigoyen 1934
Reservas: 4953·8254

Que estamos de fiesta. Bailaremos con amigos.-



Expresarte Cia. Independiente:
Walter Centurión | Javier Franichevich | Victoria Mazari | Mijal Cougat| Evelyn Barreille| David Ávalos| Anabella Chinellato | Marina Lapuchevsky | Rafael Cabello/ Jerfan Poque


Grupo Punto·Cachi:
Leonardo Gatto | Nicolas Schell | Ann San Martino | Alex Gamboa Mariño | Esteban Toppi | Fernanda Mascaró | Lucía Aspiroz Larrosa | Federico Ibañez | Valentina Azzati | Fernando Liao | Emiliano Piálvarez | Amalia Farinato | Nuri Lazo | Sabrina Llanos Tarragona | Flor Guerrero
Edición y Producción musical: Jorge Chiapparo
Producción Ejecutiva: Mariano Crescentini
Prensa: Ana Garland 

Para Paysandú. Para el Uruguay.-

Señores, nos pasa así:
Hemos sido seleccionados, para formar parte de ·Espacial Casa Blanca· 
La alegría es tan grande como el agradecimiento.
Agradecidos, por la valoración. Por el excepcional trato. Por el cuidado, y el respeto.
Por el indiscutible buen humor.
Y Jandra, gracias, serias gracias a vos.
Es un placer laburar con vos de la mano.

Siempre Bravo a mis pibes, a mi elenco, al grupo completo.
Son una fiesta, adoro trabajar con cada uno de ustedes.
(A pesar de que a veces "nos agoten" con cuestiones engorrosas administrativas... De nada Marian.-)
Bravo por el trabajo Ami, Teb, Ann, Sabri, Fer L., Fer M, Emi, Nuri, Fede, Lu, Valen, Nico, Alex, Leo, Mati, Marian y Jorgito.

Tremendas gracias, a Cristina y José Crescentini. A Carolina y Hernán. A Adriana y Roberto. A Elena.
Puesto que de no ser por ustedes; esto, sencillamente, no hubiera sido posible.
Nuestro mejor abrazo para cada uno.

También gracias a vos, Ana querida. Por todo.-

Y ahora, a meter las dos obras en un bolsito, y fijar la mirada al Oriente.-






Y terminó la primera temporada de ·Brocal·

Y acomodamos nuevamente la escenografía en un nuestro espacio de ensayo.
Hemos viajado en un camioncito, transportándola, mientras el día amenazaba –para cumplir más tarde- con tormentas y vientos.

Y así terminó la temporada.
Terminó el estreno de ·Brocal·
Terminó la primera parte del laburo, que nos ocupó el año que pasó.

Y por primera vez en largo tiempo, saco la cabeza, me alejo unos pasos, y miro en derredor.
Carajo.
Y ahí los veo a ustedes.
Casi un ejército de bailarines.
Trascienden el ·ser elenco·
Los veo. Miro a cada uno. Y solo encuentro compromiso, dedicación, disponibilidad, inteligencia, talento, laburo, humildad, buena cosa.

Gente única que se iguala en estos lugares.
Que enaltece lo que toca, lo que hace.

Queda quietito mi pecho.
Ustedes, merecedores de todo lo bueno.
Cuerpo, sentido, estructura y memoria del grupo.

Casi son seis los años desde que Punto·Cachi nació. Y por ustedes, esto crece, y va a por más todo el rato. Todo el tiempo. El techo es límite, y se corre.
No se si alguna vez pensé en llegar hasta aquí, y ahora solo veo mucho camino por delante.
Es notable…
Admiro su trabajo, agradezco y disfruto todo el laburo.
Y fortunio siento al saber que son ustedes el elenco de Punto·Cachi.-


Nada de esto sería posible sin tu frescura bien predispuesta, Ann.
Sin tu fabulosa vehemencia, Alex.
Sin tu talentosa constancia, Lu.
Sin tu racional sensibilidad, Fer M.
Sin tu necesaria y extraordinaria coherencia, Ami.
Sin tu confiable y tremenda pasión, Sabri.
Sin tu interesante estoicismo, Nico.
Sin tu maravillosa nobleza, Leo.
Sin tu permanente júbilo, Fer L.
Sin tu brillante claridad, Valen.
Sin tu tolerante calma, Nuri.
Sin tu lúdica y elegida transparencia, Emi.
Sin tu loable tesón, Mati
Sin tu laudable, disfrutable exigencia, Teb.

Todos dueños de características que admiro, seriamente.-
Sin ese hambre de más que exponen todo el rato. Y que tienta al más flojo.

Vamos a por más. Vamos a seguir. A mejorar.
Los abrazo. Los adoro. Los agradezco (a Tacún, claro).-


Mis queridos… Bravo.-
A seguir, para que bien pronto, la escenografía esté nuevamente en un camioncito rumbo a la tabla.-

Flor.-

Nota ·Brocal· - Portal Redacción Norte -

Buenos amigos nuestros, han tenido la gentileza de sacar esta nota en su espacio.
Estamos seriamente agradecidos.


Nuestro mejor abrazo para ellos.-

Flor Guerrero.-




Texto Trío ·Brocal·


Hay veces en que afuera, duele.
Existen veces en que los dedos se erizan, y tocar, es solo hostil.
Esas veces en que el corazón se nos cae dentro del cuerpo, y la mirada se hace vidrio.

Cuando el aire se nace piedra en el centro de la garganta.
Cuando las palabras son violenta cadena aferrada a la propia cabeza.
Cuando al caminar hacia delante, se nos ensucia la frente, cal y arena.

Hay veces, que todo aparenta ser una mierda.
Y nuestra sangre, laberinto críptico, se encoje de hombros ante el pedido de soluciones.

Pasa entonces, que hay que cruzar las miradas –alternativamente- dentro y fuera.
Fuera y dentro.
Barajar y dar de nuevo, con toda nuestra historia sobre.
La historia no nos pesa, solo es nuestra historia.
La propia historia nos construye.
Nos recuerda.
Sí tenemos punto de partida, y camino andado.

La ventana da al propio pecho.
Concatenación de parches que arrullan.
Y de la ventana para adentro, duerme también la luna.

Dentro de la historia, lo rojo se prende fuego cada vez.
Furioso cúmulo de inesperadas inteligencias, ave Fénix.
Y uno vuelve a ser nido.

Si se es nido, se es islote y se es abrazo.

Cuando las lunas de nuestra propia mitología íntima se cansan de tentar al equilibrio en las cornisas, vuelven a lo alto.
Les estallan plumas.
Modifican el tiempo.
Y de la nada, un abanico pichón les nace, mismo timón eterno.

Y si se clava la mirada en la ventana, se ve el pecho llenito de plumas y chispas.
Y si mirar por la ventana no es deseo, y solo se elige el adentro, el fuego se amansa.
Y se hace brasa amable. Brasa abrazo. Para poder descansar, reponiendo leño, agitando historia.

F.G.-



·Ensayos Brocal·